domingo, 19 de febrero de 2017

DE LAS SOCIEDADES DE INFORMACIÓN A LAS SOCIEDADES DEL CONOCIMIENTO

Capitulo #1
El auge de la tecnología esta creando muchas oportunidades para la gente de escasos recursos, esto sirve para solidarizarnos con las demás personas y llevar una igualdad entre todos los seres humanos.

El conocimiento es algo que toda persona requiere ya que, gracias este podemos deducir muchas preguntas al respecto la noción de sociedades del conocimiento es más enriquecedora y promueve más el aprendizaje de la tecnología y así aumenta aun mas las capacidades de las personas gracias al conocimiento que han aprendido durante un tiempo determinado...

La importancia de los derechos humanos en las sociedades del conocimiento es muy importante ya que gracias a ellos podemos socializar con las demás personas sin tener diferencia alguna y por tal motivo podemos descubrir mas allá del conocimiento solo siendo personas con derechos que nos hacen únicos, por lo tanto podemos decir que no se puede adquirir conocimiento sin nuestros derechos porque es lo que nos forma como seres humanos con valores éticos.

Nuestra libertad de expresión es muy importante porque somos personas libre de expresión y somos libres de de opinar ante cualquier situación que nos impida ser libres ante la sociedad por eso también hay que ser personas autónomas con capacidades de dirigir nuestra vida y no ser dirigidos por otras personas. Sin embargo, también debemos aprender a mezclar la libertad de expresión con la autonomía para tener mayor autoridad para expresar mis ideas y mis opiniones ante la sociedad.
y así podemos ser personas independientes que podemos decir las verdades a las personas que son corruptas y que afectan la sociedad.



SOCIEDADES EN REDES,CONOCIMIENTO Y NUEVAS TECNOLOGÍAS

Capitulo #2



La tercera revolución industrial ha ido acompañada de un cambio de régimen de los conocimientos. A este respecto, se ha hecho referencia al advenimiento de un doble paradigma: el de lo inmaterial y el de las redes. De hecho, la creciente des-materialización del trabajo individual humano –posibilitada por la sustitución del trabajo manual por las máquinas, y más tarde por el desarrollo de los servicios y el advenimiento de lo virtual con la revolución digital– ha desembocado en el nacimiento de una sociedad en la que el dominio de lo inmaterial siempre confiere más ventajas estratégicas y, por consiguiente, un mayor poder sobre lo material.

La economía del conocimiento describe una etapa particular del desarrollo del sistema capitalista, basada en el conocimiento, que sucede a una fase de acumulación del capital físico.La economía del conocimiento pone de manifiesto la complementariedad estructural y tecnológica que existe entre las nuevas posibilidades de codificación, acopio y transmisión de la información facilitadas por las nuevas tecnologías, el capital humano de los trabajadores que pueden utilizarlas y una organización “reactiva” de la empresa –gracias a los avances de la gestión del conocimiento– que permite la explotación más amplia posible del potencial de productividad...


En Europa y los Estados Unidos, el paso de una economía agrícola a una economía industrial en el siglo XIX se había caracterizado por la emigración de una gran parte de la mano de obra rural hacia las fábricas. Asimismo, la terciarización de la población activa y el aumento de la productividad han desembocado en una des-industrialización de los países ricos, que por un sistema de vasos comunicantes ha traído consigo una aceleración de la industrialización de los países pobres. 

Entramos en una era en la que para existir, sobrevivir y no quedar al margen, es necesario comunicar cada vez más, y sobre todo cada vez más deprisa. La interactividad es otra característica de estos nuevos soportes del conocimiento. A este respecto, conviene efectuar una distinción entre los media “de sentido único” como la radio, la televisión o la prensa que efectúan una comunicación centralizada, desde una fuente a un público, y los media “interactivos” como el teléfono, que permite mantener a distancia un auténtico diálogo “cara a cara”, o Internet, que ofrece no sólo una interconexión inmediata e interfaces multimedia, sino también la posibilidad de que las organizaciones o los individuos conectados interactúen en tiempo real.